Guardado en Pensamientos por Javi Moya el 27 de Marzo de 2007
Es un insulto el recordarlo, pero Quino es el genial autor, humorista gráfico y creador de Mafalda.
La vida según Quino
… Pienso que la forma en que la vida fluye está mal. Debería ser al revés: Uno debería morir primero para salir de eso de una vez.
Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te saquen cuando ya no eres tan viejo para estar ahí.
Entonces empiezas a trabajar, trabajar por cuarenta años hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación.
Luego fiestas, parrandas, alcohol. Diversión, amantes, novios, novias, todo, hasta que estés listo para entrar a la secundaria…
Después pasas a la primaria y eres un niñ@ que se la pasa jugando sin responsabiliddes de ningún tipo…
Luego pasas a ser un bebé, y vas de nuevo al vientre materno, y ahí pasas los mejores y últimos 9 meses de tu vida flotando en un líquido tibio, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo…
¡¡¡ESO SÍ ES VIDA!!!
domingo, 3 de junio de 2007
martes, 24 de abril de 2007
El porqué del éxito del MP3
Una década de MP3
Nació hace veinte años en un laboratorio bávaro, pero sólo hace diez que el mundo sabe del MP3. Una preocupación alemana en su exigente nivel investigador no sólo es que el país haya bajado del primer puesto de patentes, sino que el usuario globalizado ni sabe que muchos inventos sean germanos. Es el caso del MP3, un algoritmo de compresión de audio que ha supuesto la mayor revolución industrial para la música, al hacerla móvil y ubicua.
El Fraunhofer Institut (FhG) logró demostrar que mucha parte del sonido empleado no se oye; y que, el resto, podía ser comprimido hasta doce veces, de modo que, si un segundo de sonido de CD ocupa 1,4 Mb, en poco más del doble podría meter una canción entera. El FhG además partía de que la codificación es subjetivamente «transparente» a partir de 96 Kb/s y no hacía falta más. Los nombres que firman la patente son Bernhard Grill, Karlheinz Brandenburg, Thomas Sporer, Bernd Kurten y Ernst Eberlein. Pero realmente Dieter Seitzer y Karlheinz Brandenburg son los dos nombres clave en el proyecto.
Brandenburg, llamado el padre del MP3 como jefe del equipo, es un matemático que investigaba métodos de compresión desde 1977, y Seitzer, un profesor en la universidad de Erlangen que había trabajado sobre la transmisión de sonido por línea telefónica y ayudó al Fraunhofer con la codificación de audio. A sus 52 años, hoy Brandenburg tiene un nuevo proyecto, el Iosono, que revolucionará el sonido Dolby-Surround y llevará sonido tridimensional puntualmente a cada butaca por medio de una red de altavoces, y si es incorporado por los estudios cinematográficos puede ya estar en las salas dentro de cinco años.
En 1987 empezaron sus investigaciones, pero en 1991 el proyecto estuvo a punto de morir, pues en las modificaciones la codificación no funcionaba correctamente; sólo dos días antes de lanzar la primera versión del MP3 fue hallado el error del compilador. En 1992 fue adoptado el estándar MPEG, y el MP3 enjaretado en éste, pero la capacidad de procesamiento de los PC domésticos no proporcionaba la potencia necesaria. A finales de los 90, el Pentium estaba ya en casi todos los ordenadores, que contaban ya con discos duros de 4Gb e internet por ISDN, y pronto por DSL. Como suele suceder, la combinación en el momento adecuado logró el éxito fulgurante de una nueva industria de la codificación, el intercambio, el almacenamiento, la copia, el transporte y, naturalmente, la piratería. Diez años después del primer aparatito fabricado por la SaeHan de Seúl, el MpMan F10, copiado de inmediato por el californiano Rio de Diamond, el pasado año se vendieron en el mundo 135 millones de lectores de MP3.
También alimentó la eclosión la conciencia de un monopolio de precios inaceptable por parte de los sellos y distribuidoras de discos, que mantenían el CD al arbitrario precio de 2.000 pesetas. Del obseso «freak» del ordenador se dio el salto a la masa en sólo un año, con el empujón culturalmente definitivo en 1999 de un estudiante de 19 años, Shawn Fanning, y su bolsa de intercambio Napster. Lo juzgaron, pero rompió para siempre el monopolio de las discográficas, y hoy cantantes como Kate Walsh nacen en solitario en internet.
El sano compañerismo de la primera época de internet hizo el resto para que la gente se lanzara a compartir, ya no sólo discografías completas sino programas de radio, emisiones curiosas de televisión y películas. El universitario croata Tomislav Uzelac creó el primer software reproductor, el gratuito WinAmp, hoy en 70 millones de ordenadores, y grupos de estudiantes se metieron a enmendar la plana a Fraunhofer y mejoraron el producto con el códificador Lame, que tal vez siga siendo el mejor, con permiso del WMA, y es gratis; aunque desde hace tiempo hay entusiastas del código Ogg Vorbis, que a una cierta tasa de compresión suena mejor. Pero diez años después, el MP3 es más que un algoritmo. En un mundo individualista es ya el símbolo del fenómeno sociológico del compartir en internet.
domingo, 15 de abril de 2007
¿Busca la felicidad?
Este fin de semana la revista EP[S] publicó un artículo muy interesante sobre la felicidad. En el artículo, que está muy bien documentado, se analizan los factores que pueden pensarse que ayudan a contribuir a la felicidad: desde el dinero o el sexo hasta la amistad o las drogas. Existen otras realidades:
Marcel vive en un poblado a unos 30 kilómetros al sur de Doba, en Chad, cuyas casas de adobe y techado de paja se elevan sobre terreno arcilloso. Sin agua corriente, sus habitantes se sirven de pozos muchas veces contaminados. Los niños suelen morir aquí de malaria, infecciones y diarreas. No hace mucho, las incursiones de los guerrilleros rebeldes o de los soldados del Gobierno les aterrorizaban. El sida (200.000 infectados en Chad) se llevó en Doba la vida de una de las hijas de Marcel antes de cumplir 30 años. Fue un golpe tremendo, y encima tuvo que convencer a las gentes del pueblo, una cincuentena, de que su hija no murió envenenada ni asesinada. No tendría sentido preguntarle a este hombre si es feliz. Ni a él, ni a muchos otros como él. "Desde luego te responden que no. Pero cuando convives con ellos, te das cuenta de que disfrutan las cosas y que aprecian los momentos mucho mejor que nosotros".
Robert Lane, profesor emérito de Ciencias Políticas de la Universidad de Yale (Estados Unidos), señala que la escasez (o la percepción que de ella se tiene) es un condicionante importante de la felicidad. "En países pobres, tener más amistades no aporta mucho a la felicidad. El dinero, en cambio, sí que contribuye". Parece una conclusión obvia, pero la felicidad está rodeada de factores muy arbitrarios.
Los factores que se resumen a continuación aparecen ligados a encuestas que miden la felicidad de los países mediante escalas de satisfacción. Chad y la mayoría de los países africanos no aparecen, y cuando lo hacen se colocan siempre en el furgón de cola (caso de Tanzania y Zimbabue, el más infeliz del mundo). Pero Occidente también sorprende.
Prosperidad económica. Robert Lane es el autor de la obra Loss of happiness in market democracies (La pérdida de la felicidad en las democracias de mercado, en español), que cuestiona el tópico de que la prosperidad trae siempre más felicidad: una vez traspasada la línea de la pobreza, esta cuestión ya no está tan clara. Sus puntos de vista lanzan una mirada escéptica, quizá pesimista, por la que el orgulloso capitalista mira su obra y descubre grietas inesperadas. ¿Es la gente de los países ricos más feliz ahora que antes? Miles de encuestas escupen una conclusión sorprendente. Desde 1948 hasta 1970, los sueldos de los norteamericanos se duplicaron, pero los estudios no demostraron que por ello son ahora más felices. Dos apuntes de última hora: los japoneses han visto sus sueldos quintuplicados entre 1958 y 1987, pero su felicidad no ha aumentado, según un artículo publicado en Science (de hecho, Japón figura entre los países más infelices del planeta respecto a su renta: ¡en el puesto número 90!).
En realidad, la felicidad se nos escapa entre los dedos. ¿Somos felices si tenemos un buen día o un momento de euforia, o quizá preferimos una vida feliz a largo plazo? Puede que las tres cosas. ¿considera que su vida es poco feliz, moderadamente feliz o muy feliz?, o ¿si tuviera que situar su vida en una escala de felicidad del 1 al 10, qué valor elegiría? En este campeonato, Dinamarca figura como el lugar donde vive la gente más feliz del mundo. España comparte, junto con Italia y Chipre, los puestos entre el 26 y el 28 (un rango mediano, aunque otras estimaciones nos bajan al puesto 46).
Sexo. Sin duda, resulta placentero, pero la forma en que lo percibimos cambia. Para la historiadora Jennifer Michael Hecht, de la Universidad de Columbia, en Nueva York, "las cosas que nos hacen ahora felices no son las mismas que en el pasado, y cambiarán en el futuro", explica a EPS. Hecht es la autora de un libro, The happiness myth (El mito de la felicidad), que se publica este mismo mes en EE UU. "Estar feliz consiste en creer y sentirse parte de tu cultura. Pero la cultura es algo muy arbitrario", advierte. El sexo representa para ella un ejemplo perfecto.
Lo que proyecta el sexo en el público ha cambiado. Como buena neoyorquina, Hecht se acoge a las estadísticas y rompe tópicos. En Estados Unidos, por ejemplo, resulta sorprendente comprobar que el rango de una vida sexual normal oscila entre dos coitos a la semana, y dos, o incluso un solo acto sexual, al mes. "En América, si alguien se acuesta con mucha gente, se considera que tiene problemas".
Drogas. Nuestra percepción ha cambiado. Lo que ahora nos perjudica, antes se recetaba. "El opio y la heroína no son muy distintos de los psicofármacos modernos, excepto en los efectos secundarios (un placer súbito y confusión)", dice Hecht, refiriéndose a antidepresivos tan populares hoy día como el Prozac o el Lexapro.
Los ejemplos se suceden, explica este experto: el láudano del doctor británico Thomas Sydenham, nacido en 1624 en Dorset (Reino Unido) en el seno de una familia puritana, contenía opio, elemento indispensable. O la cocaína. "Se empleó pura contra la tos, y añadida a otros principios activos para el mismo uso. Yo tengo algunas cajas de mentol-cocaína en las que se dice que se pueden usar hasta 12 veces sin peligro", dice Puerto. "Al parecer, Freud utilizó cocaína para deshabituar a un morfinómano. Lo consiguió y lo transformó en un cocainómano". La heroína fue comercializada por la farmacéutica Bayer en 1898 como un remedio sedante contra la tos tuberculosa, y al año siguiente la compañía estaba produciendo una tonelada anual y exportaba a 23 países. Por entonces surgieron tabletas de heroína, jarabes, sales que contenían la droga y hasta un elixir que la mezclaba con glicerina.
"En los estudios, el componente genético de la felicidad oscila entre un 20% y un 50%, y está claro que predispone a algunos a ser más felices que otros", indica Ruut Veenhoven. "Sin embargo, no creo que este componente explique las diferencias que hay entre las naciones". Bután podría ser un ejemplo enigmático. En el ranking elaborado por el psicólogo británico Adrian G. White, de la Universidad de Leicester, este pequeño país de la región del Himalaya está en el puesto número ocho (España, según este ranking, ocupa el 46, recordémoslo). ¡A pesar de tener una renta per cápita de 1.200 dólares y una esperanza de vida de 55 años! Y no es algo nuevo. El propio rey de Bután declaró en 1972 que la riqueza de los países no debía medirse por su economía, sino por su producto nacional de felicidad (en vez del producto nacional bruto).
El llamado punto de retorno postula que cada persona tiene un índice concreto de felicidad más o menos fijo y que las circunstancias de la vida influyen relativamente poco, de forma que, después de un traspié o un golpe de fortuna, tendemos a volver a ese punto de felicidad, como si nuestra vida siguiera un movimiento pendular: tarde o temprano, el péndulo se quedará quieto. Eso explicaría muchos hechos observables: por ejemplo, que los más adinerados no son mucho más felices que la clase media.
Richard E. Lucas, de la Universidad Estatal de Michigan, ha desafiado este punto de vista con un nuevo estudio que publica en la revista Current Directions in Psychological Science. Se trata de dos encuestas realizadas en Alemania y el Reino Unido (40.000 alemanes a lo largo de 21 años y 27.000 británicos durante 14 años) capaces de capturar lo que llamamos niveles de satisfacción antes y después de un acontecimiento traumático. Los hallazgos podrían resumirse así: por término medio, la gente se adapta al matrimonio dos años después de casarse. Es entonces cuando los niveles de satisfacción descienden a los que había antes de casarse. El tiempo para adaptarse a la pérdida de un esposo o una esposa es de unos siete años. Contrariamente a lo que se pensaba, los divorciados no retornan a los niveles previos de felicidad cuando estaban casados.
En otras palabras, nunca se recuperan. Lo mismo se puede decir de las personas que pierden un empleo. Las enfermedades y heridas graves sí tienen un impacto duradero y no temporal en la felicidad de la persona; en cuanto al ánimo, uno ya no vuelve a ser el mismo. Aunque cada uno lo lleva como puede o mejor dicho como quiere.
Solo se vive una vez ¿Te sientes feliz?
Marcel vive en un poblado a unos 30 kilómetros al sur de Doba, en Chad, cuyas casas de adobe y techado de paja se elevan sobre terreno arcilloso. Sin agua corriente, sus habitantes se sirven de pozos muchas veces contaminados. Los niños suelen morir aquí de malaria, infecciones y diarreas. No hace mucho, las incursiones de los guerrilleros rebeldes o de los soldados del Gobierno les aterrorizaban. El sida (200.000 infectados en Chad) se llevó en Doba la vida de una de las hijas de Marcel antes de cumplir 30 años. Fue un golpe tremendo, y encima tuvo que convencer a las gentes del pueblo, una cincuentena, de que su hija no murió envenenada ni asesinada. No tendría sentido preguntarle a este hombre si es feliz. Ni a él, ni a muchos otros como él. "Desde luego te responden que no. Pero cuando convives con ellos, te das cuenta de que disfrutan las cosas y que aprecian los momentos mucho mejor que nosotros".
Robert Lane, profesor emérito de Ciencias Políticas de la Universidad de Yale (Estados Unidos), señala que la escasez (o la percepción que de ella se tiene) es un condicionante importante de la felicidad. "En países pobres, tener más amistades no aporta mucho a la felicidad. El dinero, en cambio, sí que contribuye". Parece una conclusión obvia, pero la felicidad está rodeada de factores muy arbitrarios.
Los factores que se resumen a continuación aparecen ligados a encuestas que miden la felicidad de los países mediante escalas de satisfacción. Chad y la mayoría de los países africanos no aparecen, y cuando lo hacen se colocan siempre en el furgón de cola (caso de Tanzania y Zimbabue, el más infeliz del mundo). Pero Occidente también sorprende.
Prosperidad económica. Robert Lane es el autor de la obra Loss of happiness in market democracies (La pérdida de la felicidad en las democracias de mercado, en español), que cuestiona el tópico de que la prosperidad trae siempre más felicidad: una vez traspasada la línea de la pobreza, esta cuestión ya no está tan clara. Sus puntos de vista lanzan una mirada escéptica, quizá pesimista, por la que el orgulloso capitalista mira su obra y descubre grietas inesperadas. ¿Es la gente de los países ricos más feliz ahora que antes? Miles de encuestas escupen una conclusión sorprendente. Desde 1948 hasta 1970, los sueldos de los norteamericanos se duplicaron, pero los estudios no demostraron que por ello son ahora más felices. Dos apuntes de última hora: los japoneses han visto sus sueldos quintuplicados entre 1958 y 1987, pero su felicidad no ha aumentado, según un artículo publicado en Science (de hecho, Japón figura entre los países más infelices del planeta respecto a su renta: ¡en el puesto número 90!).
En realidad, la felicidad se nos escapa entre los dedos. ¿Somos felices si tenemos un buen día o un momento de euforia, o quizá preferimos una vida feliz a largo plazo? Puede que las tres cosas. ¿considera que su vida es poco feliz, moderadamente feliz o muy feliz?, o ¿si tuviera que situar su vida en una escala de felicidad del 1 al 10, qué valor elegiría? En este campeonato, Dinamarca figura como el lugar donde vive la gente más feliz del mundo. España comparte, junto con Italia y Chipre, los puestos entre el 26 y el 28 (un rango mediano, aunque otras estimaciones nos bajan al puesto 46).
Sexo. Sin duda, resulta placentero, pero la forma en que lo percibimos cambia. Para la historiadora Jennifer Michael Hecht, de la Universidad de Columbia, en Nueva York, "las cosas que nos hacen ahora felices no son las mismas que en el pasado, y cambiarán en el futuro", explica a EPS. Hecht es la autora de un libro, The happiness myth (El mito de la felicidad), que se publica este mismo mes en EE UU. "Estar feliz consiste en creer y sentirse parte de tu cultura. Pero la cultura es algo muy arbitrario", advierte. El sexo representa para ella un ejemplo perfecto.
Lo que proyecta el sexo en el público ha cambiado. Como buena neoyorquina, Hecht se acoge a las estadísticas y rompe tópicos. En Estados Unidos, por ejemplo, resulta sorprendente comprobar que el rango de una vida sexual normal oscila entre dos coitos a la semana, y dos, o incluso un solo acto sexual, al mes. "En América, si alguien se acuesta con mucha gente, se considera que tiene problemas".
Drogas. Nuestra percepción ha cambiado. Lo que ahora nos perjudica, antes se recetaba. "El opio y la heroína no son muy distintos de los psicofármacos modernos, excepto en los efectos secundarios (un placer súbito y confusión)", dice Hecht, refiriéndose a antidepresivos tan populares hoy día como el Prozac o el Lexapro.
Los ejemplos se suceden, explica este experto: el láudano del doctor británico Thomas Sydenham, nacido en 1624 en Dorset (Reino Unido) en el seno de una familia puritana, contenía opio, elemento indispensable. O la cocaína. "Se empleó pura contra la tos, y añadida a otros principios activos para el mismo uso. Yo tengo algunas cajas de mentol-cocaína en las que se dice que se pueden usar hasta 12 veces sin peligro", dice Puerto. "Al parecer, Freud utilizó cocaína para deshabituar a un morfinómano. Lo consiguió y lo transformó en un cocainómano". La heroína fue comercializada por la farmacéutica Bayer en 1898 como un remedio sedante contra la tos tuberculosa, y al año siguiente la compañía estaba produciendo una tonelada anual y exportaba a 23 países. Por entonces surgieron tabletas de heroína, jarabes, sales que contenían la droga y hasta un elixir que la mezclaba con glicerina.
"En los estudios, el componente genético de la felicidad oscila entre un 20% y un 50%, y está claro que predispone a algunos a ser más felices que otros", indica Ruut Veenhoven. "Sin embargo, no creo que este componente explique las diferencias que hay entre las naciones". Bután podría ser un ejemplo enigmático. En el ranking elaborado por el psicólogo británico Adrian G. White, de la Universidad de Leicester, este pequeño país de la región del Himalaya está en el puesto número ocho (España, según este ranking, ocupa el 46, recordémoslo). ¡A pesar de tener una renta per cápita de 1.200 dólares y una esperanza de vida de 55 años! Y no es algo nuevo. El propio rey de Bután declaró en 1972 que la riqueza de los países no debía medirse por su economía, sino por su producto nacional de felicidad (en vez del producto nacional bruto).
El llamado punto de retorno postula que cada persona tiene un índice concreto de felicidad más o menos fijo y que las circunstancias de la vida influyen relativamente poco, de forma que, después de un traspié o un golpe de fortuna, tendemos a volver a ese punto de felicidad, como si nuestra vida siguiera un movimiento pendular: tarde o temprano, el péndulo se quedará quieto. Eso explicaría muchos hechos observables: por ejemplo, que los más adinerados no son mucho más felices que la clase media.
Richard E. Lucas, de la Universidad Estatal de Michigan, ha desafiado este punto de vista con un nuevo estudio que publica en la revista Current Directions in Psychological Science. Se trata de dos encuestas realizadas en Alemania y el Reino Unido (40.000 alemanes a lo largo de 21 años y 27.000 británicos durante 14 años) capaces de capturar lo que llamamos niveles de satisfacción antes y después de un acontecimiento traumático. Los hallazgos podrían resumirse así: por término medio, la gente se adapta al matrimonio dos años después de casarse. Es entonces cuando los niveles de satisfacción descienden a los que había antes de casarse. El tiempo para adaptarse a la pérdida de un esposo o una esposa es de unos siete años. Contrariamente a lo que se pensaba, los divorciados no retornan a los niveles previos de felicidad cuando estaban casados.
En otras palabras, nunca se recuperan. Lo mismo se puede decir de las personas que pierden un empleo. Las enfermedades y heridas graves sí tienen un impacto duradero y no temporal en la felicidad de la persona; en cuanto al ánimo, uno ya no vuelve a ser el mismo. Aunque cada uno lo lleva como puede o mejor dicho como quiere.
Solo se vive una vez ¿Te sientes feliz?
martes, 3 de abril de 2007
Cómo controlar el rumor?
Los rumores pueden minar el buen funcionamiento de un grupo y muchas veces el comportamiento individual, una buena forma de afrontarlos es facilitar la información adecuada y fiable tan pronto como sea posible evitando un ambiente de confusión o ambigüedad que no debe permitirse. Muchas veces estos ambientes y situaciones de confusión, miedo e incluso paranoia conforman el origen de los rumores.
Por otro lado, hay que destacar que los rumores negativos circulan mucho más rápido e impactantemente que los desmentidos positivos, por lo que resulta necesario insistir más en la información positiva, ya que ésta circula con menor rapidez. Como el rumor generalmente es incorrecto, un brote del mismo puede ser muy pernicioso, para controlarlo se pueden emplear varias formas:
Reducción de causas. La mejor forma de controlar el rumor es llegar a las causas que los provocan. Cuando los miembros de un grupo o organización social se sienten integrados y entienden lo que ocurre, surgen pocos rumores. Sin embargo, cuando las personas carecen de información. suele aumentar la inquietud y consecuentemente la aparición de rumores tratando de solventar con ellos la carencia de información. Interacción e información son elementos clave para un ambiente salubre.
Uso de hechos. Otra forma eficaz de detener o debilitar el rumor es suministrando los hechos. Si éstos se transmiten, es decir se da a conocer la verdad de la situación, el rumor no tiene sentido y deja de existir. Generalmente, una exposición directa de los hechos es la manera más efectiva de detenerlo debido a que ayuda a responder a la ambigüedad de cada individuo. Esta notificación de los hechos es más efectiva cuando provienen de una fuente fidedigna. A veces por un miembro de la organización social al que se considere en posición de conocer los verdaderos datos.
Empleo de líderes informales. En muchas ocasiones, los líderes informales de la organización social o el grupo pueden ayudar a acallar el rumor. Para ello, es imprescindible que los hechos o datos sean compartidos con ellos a fin de poder informar, adecuadamente. Los líderes informales suelen ser bastante efectivos ya que gozan del respeto y credibilidad de los demás. En este sentido las jerarquías estructurales pueden utilizarse inteligentemente para encontrar el apoyo merecido.
Escuchar el rumor. Al margen de la importancia o trascendencia que el rumor tenga para la organización social, conviene escucharlo y prestarle atención porque aún cuando sea mentira, suele llevar implícita información sobre el estado de ánimo, sentimientos y percepciones de las personas. La comunicación informal selectiva y discreta da mucha información sobre los individuos y el clima social.
Aunque aquí se han comentado estas pautas que pueden ayudar a controlar el rumor, es necesario saber que por mucho que uno intente evitarlos, los rumores existen y existirán siempre y en ocasiones no son controlables. En general, no se trata de combatir todos los rumores que surjan, ya que la mayoría de ellos son inofensivos y mueren pronto sino que hay que tener especial cuidado con los que puedan resultar dañinos y enterarse a tiempo ya que de otra manera el individuo puede encontrarse involucrado en una situación de “moving” que sería un nivel mas elevado y complejo de conflicto.
Por lo tanto mantenerse parece ser la mejor técnica ya que a veces un buen ataque a tiempo es la mejor defensa. Utiliza tu res social para mantenerte actualizado.
Por otro lado, hay que destacar que los rumores negativos circulan mucho más rápido e impactantemente que los desmentidos positivos, por lo que resulta necesario insistir más en la información positiva, ya que ésta circula con menor rapidez. Como el rumor generalmente es incorrecto, un brote del mismo puede ser muy pernicioso, para controlarlo se pueden emplear varias formas:
Reducción de causas. La mejor forma de controlar el rumor es llegar a las causas que los provocan. Cuando los miembros de un grupo o organización social se sienten integrados y entienden lo que ocurre, surgen pocos rumores. Sin embargo, cuando las personas carecen de información. suele aumentar la inquietud y consecuentemente la aparición de rumores tratando de solventar con ellos la carencia de información. Interacción e información son elementos clave para un ambiente salubre.
Uso de hechos. Otra forma eficaz de detener o debilitar el rumor es suministrando los hechos. Si éstos se transmiten, es decir se da a conocer la verdad de la situación, el rumor no tiene sentido y deja de existir. Generalmente, una exposición directa de los hechos es la manera más efectiva de detenerlo debido a que ayuda a responder a la ambigüedad de cada individuo. Esta notificación de los hechos es más efectiva cuando provienen de una fuente fidedigna. A veces por un miembro de la organización social al que se considere en posición de conocer los verdaderos datos.
Empleo de líderes informales. En muchas ocasiones, los líderes informales de la organización social o el grupo pueden ayudar a acallar el rumor. Para ello, es imprescindible que los hechos o datos sean compartidos con ellos a fin de poder informar, adecuadamente. Los líderes informales suelen ser bastante efectivos ya que gozan del respeto y credibilidad de los demás. En este sentido las jerarquías estructurales pueden utilizarse inteligentemente para encontrar el apoyo merecido.
Escuchar el rumor. Al margen de la importancia o trascendencia que el rumor tenga para la organización social, conviene escucharlo y prestarle atención porque aún cuando sea mentira, suele llevar implícita información sobre el estado de ánimo, sentimientos y percepciones de las personas. La comunicación informal selectiva y discreta da mucha información sobre los individuos y el clima social.
Aunque aquí se han comentado estas pautas que pueden ayudar a controlar el rumor, es necesario saber que por mucho que uno intente evitarlos, los rumores existen y existirán siempre y en ocasiones no son controlables. En general, no se trata de combatir todos los rumores que surjan, ya que la mayoría de ellos son inofensivos y mueren pronto sino que hay que tener especial cuidado con los que puedan resultar dañinos y enterarse a tiempo ya que de otra manera el individuo puede encontrarse involucrado en una situación de “moving” que sería un nivel mas elevado y complejo de conflicto.
Por lo tanto mantenerse parece ser la mejor técnica ya que a veces un buen ataque a tiempo es la mejor defensa. Utiliza tu res social para mantenerte actualizado.
El arte de hacer amigos.
El arte de relacionarse bien con los demás ¿Quién no conoce a alguien que cae bien a todo el mundo a pesar de que acostumbra decir lo que piensa?
Estos superdotados de las relaciones humanas despiertan nuestra envidia y a veces nos gustaría imitarles, pero no sabemos hacerlo. Algunos afortunados tienen estas habilidades sociales de forma natural, casi innata, y las aplican cotidianamente sin esfuerzo alguno, pero ello no nos debe desanimar, porque el más común de los mortales puede también aprender a comunicar mejor. Nuestra salud mental y equilibrio personal tienen mucho que ver.
Depende mucho de nosotros. Vivir con los demás es un arte que puede aprenderse no sólo para caer bien, sino porque la integración social es un factor clave del bienestar emocional. Si cultivamos y dominamos estas habilidades podremos conseguir satisfacciones en el ámbito de la familia, de las amistades y en las relaciones amorosas. E incluso nos ayudarán a la hora de conseguir un empleo, de relacionarnos con nuestros jefes y compañeros de trabajo y de convencer de nuestras posturas o planteamientos. El lenguaje verbal de las habilidades sociales pueden enunciarse y describirse. Veámos como:
El rostro expresa las seis emociones fundamentales: miedo, rabia, desprecio, alegría, tristeza y sorpresa. Y hay tres zonas de la cara que representan estas emociones: la frente con las cejas, los ojos y la zona inferior de la cara.
La mirada. Mirar a los ojos o a la zona superior de la cara ayuda a establecer el contacto y dependiendo de cómo sean esas miradas se expresan las emociones: se considera más cercanas a las personas que miran más a su interlocutor, pero no si es de forma fija y dominante. Y mirar poco puede ser signo de timidez. La mirada acompaña a la conversación: si miramos cuando escuchamos animamos a la otra persona a comunicarse. En cambio, mirar a los ojos cuando hablamos convierte nuestro discurso en más convincente.
La sonrisa casi siempre denota cercanía, suaviza tensiones y facilita la comunicación.
Las posturas y maneras expresan cómo se siente interiormente la persona según sea su manera de sentarse, de caminar... Se pueden trasmitir escepticismo (encogiéndose de hombros), agresividad (apretando los puños), indiferencia (sentándonos casi tumbados cuando alguien nos habla). La distancia física entre personas que se comunican también indica la proximidad emocional entre esos individuos.
Los gestos. Los que se producen con las manos y la cabeza acompañan y enfatizan lo que se comunica con la palabra o el silencio.
La voz acompaña, y más de lo que pensamos, a la palabra
Las mismas palabras con entonación diferente trasmiten sentimientos tan distintos como ironía, ira, excitación, sorpresa o desinterés. Un tono mortecino es señal de abatimiento o depresión. Una conversación que se mantiene siempre en el mismo tono resulta monótona y aburrida y suscita poco interés. Se hace oír más, comunica mejor, la persona que juega con las modulaciones de voz a lo largo de su charla. El tono, que tan poco cuidamos normalmente, es a veces tan importante como el propio contenido de nuestras palabras.
En definitiva el arte de convivir con los demás consiste en no quedarse corto y en no pasarse, ni actitudes pasivas, ni agresivas inadecuadas. Es un equilibrio entre ambos extremos, lo que se conoce como asertividad: ser nosotros mismos y resultar convincentes sin incomodar a los demás.
Saber vivir, saber escuchar, saber aprender, usar buenas habilidades de negociación, defender nuestros derechos e integridad, promocionar el respeto por los demás y del mismo modo dejar vivir son grandes ingredientes en las relaciones interpersonales.
Estos superdotados de las relaciones humanas despiertan nuestra envidia y a veces nos gustaría imitarles, pero no sabemos hacerlo. Algunos afortunados tienen estas habilidades sociales de forma natural, casi innata, y las aplican cotidianamente sin esfuerzo alguno, pero ello no nos debe desanimar, porque el más común de los mortales puede también aprender a comunicar mejor. Nuestra salud mental y equilibrio personal tienen mucho que ver.
Depende mucho de nosotros. Vivir con los demás es un arte que puede aprenderse no sólo para caer bien, sino porque la integración social es un factor clave del bienestar emocional. Si cultivamos y dominamos estas habilidades podremos conseguir satisfacciones en el ámbito de la familia, de las amistades y en las relaciones amorosas. E incluso nos ayudarán a la hora de conseguir un empleo, de relacionarnos con nuestros jefes y compañeros de trabajo y de convencer de nuestras posturas o planteamientos. El lenguaje verbal de las habilidades sociales pueden enunciarse y describirse. Veámos como:
El rostro expresa las seis emociones fundamentales: miedo, rabia, desprecio, alegría, tristeza y sorpresa. Y hay tres zonas de la cara que representan estas emociones: la frente con las cejas, los ojos y la zona inferior de la cara.
La mirada. Mirar a los ojos o a la zona superior de la cara ayuda a establecer el contacto y dependiendo de cómo sean esas miradas se expresan las emociones: se considera más cercanas a las personas que miran más a su interlocutor, pero no si es de forma fija y dominante. Y mirar poco puede ser signo de timidez. La mirada acompaña a la conversación: si miramos cuando escuchamos animamos a la otra persona a comunicarse. En cambio, mirar a los ojos cuando hablamos convierte nuestro discurso en más convincente.
La sonrisa casi siempre denota cercanía, suaviza tensiones y facilita la comunicación.
Las posturas y maneras expresan cómo se siente interiormente la persona según sea su manera de sentarse, de caminar... Se pueden trasmitir escepticismo (encogiéndose de hombros), agresividad (apretando los puños), indiferencia (sentándonos casi tumbados cuando alguien nos habla). La distancia física entre personas que se comunican también indica la proximidad emocional entre esos individuos.
Los gestos. Los que se producen con las manos y la cabeza acompañan y enfatizan lo que se comunica con la palabra o el silencio.
La voz acompaña, y más de lo que pensamos, a la palabra
Las mismas palabras con entonación diferente trasmiten sentimientos tan distintos como ironía, ira, excitación, sorpresa o desinterés. Un tono mortecino es señal de abatimiento o depresión. Una conversación que se mantiene siempre en el mismo tono resulta monótona y aburrida y suscita poco interés. Se hace oír más, comunica mejor, la persona que juega con las modulaciones de voz a lo largo de su charla. El tono, que tan poco cuidamos normalmente, es a veces tan importante como el propio contenido de nuestras palabras.
En definitiva el arte de convivir con los demás consiste en no quedarse corto y en no pasarse, ni actitudes pasivas, ni agresivas inadecuadas. Es un equilibrio entre ambos extremos, lo que se conoce como asertividad: ser nosotros mismos y resultar convincentes sin incomodar a los demás.
Saber vivir, saber escuchar, saber aprender, usar buenas habilidades de negociación, defender nuestros derechos e integridad, promocionar el respeto por los demás y del mismo modo dejar vivir son grandes ingredientes en las relaciones interpersonales.
Es posible ganar dinero en Internet?
Cuales son los trucos para ganar dinero en Internet? Un antiguo colega mío solía decir que el éxito era un 99% transpiración y 1% inspiración. Otro día hablaremos de que es el éxito pero mientras él aún sigue trabajando yo diría a juzgar por mi experiencia que el secreto se debe a una “pócima mágica” de cualidades como son el talento, imaginación, genialidad, originalidad, ambición, perseverancia, visión, innovación … , muchas veces un poco de todo y otras un mucho de algo.
Dejando de lado la publicidad como una de las grandes fuentes de ingresos en Internet y los pop-ups en constante transformación hacia los Adwords, lo que esta claro es que algunas personas se han hecho ricas desarrollando ideas revolucionarias e inéditas en la red de redes y vendiendo sus negocios. Pero seamos claros, ganar dinero en Internet, como en la bolsa, no siempre es fácil y tan rápido como puede parecer, existen diferentes sistemas, algunos mas seguros y otros mas arriesgados, vamos a mencionar algunos de ellos:
Actualmente es posible ganar dinero en el ciberespacio de maneras insólitas, pueden pagar por simplemente navegar, por jugar, incluso por leer Emails pero por lo general este tipo de sitios lejos de hacerte rico, requieren mucha dedicación. Son cientos de paginas que ofrecen estos servicios pero antes de probar el “every litle helps” recomiendo aplicar el sentido común y buscar información un poco de información, las “listas negras” son útiles para saber que sitios pagan y cuales no, que los hay.
Algunas otras “sites” pagan por jugar en línea a los clásicos juegos “arcade” y juegos “Flash”, la idea no está mal, ¿verdad? Parece que matando el tiempo también se puede ganar de dinero algo hoy en dia. Otros muchos invitan a jugar a la ruleta, casino, cartas … estos últimos incluso te regalan dinero para empezar a jugar pero, rotundamente no es, ni puede ser tan fácil ganar y huelga decir que estas actividades son altamente adictivas.
Algunas Webs, pagan por dar tu opinión, un ejemplo bien establecido es Ciao donde remuneran también por contestar encuestas y valorar toda clase de productos. Electrónica, música, libros y un sinfín de categorías pueden encontrarse en este sitio que basa su ventaja competitiva en la segmentación de mercados y el nivel de interacción del usuario en función de su perfil y sus gustos. Si te interesa hacerte escuchar ganando algún dinero es posible crear una cuenta desde este blog.
En Internet las agrupaciones de personas, o redes sociales son clave. Alguna de las técnicas mas utilizadas es el método del “referido”, que es la individuo que es aconsejado a utilizar una web para disfrutar de sus servicios si los hay rindiendo algun otro beneficio a su ·referidor”. Siguiendo este esquema se forman sistemas piramidales, relacionales y jerárquicos donde a menudo los primeros usuarios que ocuparon los niveles altos ganan sustancialmente mientras que los que ocupan los niveles bajos, que por otra parte son los masivos, no tanto. Estos sistemas tienen un buen nivel de afluencia de visitas debido a que responden a simples leyes de caudal de tráfico y agrupación en el espacio virtual.
Pueden haber y hay otros métodos pero dicho todo esto, no debemos olvidar que lo realmente fundamental tanto en Internet como en el campo de la información es CREAR CONTENIDO. Entonces, tengamos imaginación, genialidad, ambición, perseverancia, visión, innovación … y con transpiración y un poco de inspiración el talento ya vendrá. Otro día hablaremos mas a fondo sobre ello.
Dejando de lado la publicidad como una de las grandes fuentes de ingresos en Internet y los pop-ups en constante transformación hacia los Adwords, lo que esta claro es que algunas personas se han hecho ricas desarrollando ideas revolucionarias e inéditas en la red de redes y vendiendo sus negocios. Pero seamos claros, ganar dinero en Internet, como en la bolsa, no siempre es fácil y tan rápido como puede parecer, existen diferentes sistemas, algunos mas seguros y otros mas arriesgados, vamos a mencionar algunos de ellos:
Actualmente es posible ganar dinero en el ciberespacio de maneras insólitas, pueden pagar por simplemente navegar, por jugar, incluso por leer Emails pero por lo general este tipo de sitios lejos de hacerte rico, requieren mucha dedicación. Son cientos de paginas que ofrecen estos servicios pero antes de probar el “every litle helps” recomiendo aplicar el sentido común y buscar información un poco de información, las “listas negras” son útiles para saber que sitios pagan y cuales no, que los hay.
Algunas otras “sites” pagan por jugar en línea a los clásicos juegos “arcade” y juegos “Flash”, la idea no está mal, ¿verdad? Parece que matando el tiempo también se puede ganar de dinero algo hoy en dia. Otros muchos invitan a jugar a la ruleta, casino, cartas … estos últimos incluso te regalan dinero para empezar a jugar pero, rotundamente no es, ni puede ser tan fácil ganar y huelga decir que estas actividades son altamente adictivas.
Algunas Webs, pagan por dar tu opinión, un ejemplo bien establecido es Ciao donde remuneran también por contestar encuestas y valorar toda clase de productos. Electrónica, música, libros y un sinfín de categorías pueden encontrarse en este sitio que basa su ventaja competitiva en la segmentación de mercados y el nivel de interacción del usuario en función de su perfil y sus gustos. Si te interesa hacerte escuchar ganando algún dinero es posible crear una cuenta desde este blog.
En Internet las agrupaciones de personas, o redes sociales son clave. Alguna de las técnicas mas utilizadas es el método del “referido”, que es la individuo que es aconsejado a utilizar una web para disfrutar de sus servicios si los hay rindiendo algun otro beneficio a su ·referidor”. Siguiendo este esquema se forman sistemas piramidales, relacionales y jerárquicos donde a menudo los primeros usuarios que ocuparon los niveles altos ganan sustancialmente mientras que los que ocupan los niveles bajos, que por otra parte son los masivos, no tanto. Estos sistemas tienen un buen nivel de afluencia de visitas debido a que responden a simples leyes de caudal de tráfico y agrupación en el espacio virtual.
Pueden haber y hay otros métodos pero dicho todo esto, no debemos olvidar que lo realmente fundamental tanto en Internet como en el campo de la información es CREAR CONTENIDO. Entonces, tengamos imaginación, genialidad, ambición, perseverancia, visión, innovación … y con transpiración y un poco de inspiración el talento ya vendrá. Otro día hablaremos mas a fondo sobre ello.
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